viernes, 4 de septiembre de 2009

El beso.

-¿Te ha gustado?_ el bar habla solo ante la calle, su música mezclada entre las voces vinoandantes lo refleja hacia la calle como un sitio divertido en medio de la callada noche.
-No me gustan los diálogos secos, sin brillo, de hojalata, no han reflejado el amor como es, no han dado ese matiz de la vida que nos permite respirar._él la mira, ella se esconde tras un copón repleto de refresco con alcohol disimulado.
-Hablas como si supieras qué es el amor._deja un silencio para ensordecerla de pensamientos.
-¿Y tú qué sabes?, me hago a mi misma cada día al levantarme, por momentos robaría tres bancos para sanar mis cuentas con los saldos, pero ya me ves, tranquila, sentada y hablando del amor.
-Veo que te gustan las poesías baratas, te sensibilizas con los diques narcisistas de unos pocos desgraciados con ganas de llamar la atención de las mujeres desesperadas.
-Creo que si esta noche tiene un desesperado, ese eres tú, mi querido._ las máquinas que limpian las aceras se alejan, dejan detrás un húmedo alivio a los pulmones repletos de humo.
-Te dejas pervertir por la idea de consumir hasta hartarte, te creí más contemplativa pero noto en tus miradas que te alejas más y más de mis precepto... una  vez más inútil... no entiendo porqué me empeño en encontrar un futuro planificado a la perfección, te hacía más dócil, menos sofisticada y mucho menos fantasma.
-¿Qué dices?
-Lo que oyes, tus modales son precarios, más bien inexistentes, ¿no puedes ver que toda esa gente es infeliz?, míralos, hazme un favor, ¡míralos!, ¿qué encuentras de placentero?, ¿ves algo?, no solo veo seres que ignoran, que nublan las vistas y el pensamiento para aliviar la pena capital de existir por el hecho mismo.
-No me va la filosofía de escritorio y ordenador de última generación.
-Antes no opinabas lo mismo, leías como una condenada a muerte cada una de mis palabras y las hacías leyes vitales, claramente no encontraré el amor.
-Tienes que leer de verdad, interesarte por la mujer, pero de verdad, el narcisista eres tú, capturas con tu misterio poético, eres patético como los seres que desprecias, tus colegas.
-No reniego de mi profesión, reniego de los que siguen una porción inútil de mi profesión.
-¿Quién te has creído?, hablas de verdades, mira cariño, tengo muy claro qué significa existir, no tengo complejos con mi status social, me lo he ganado, no me quejo por el hambre de Asia, India, Medio Oriente, me da igual lo que hagan en el tercer mundo, si manda una logia, una familia, si hay revoluciones o si se muere un Kennedy que parecen no terminar jamás.
-Gracias por la velada, ha sido un placer conocerte, al menos la película tuvo un momento.
-No te vayas.
-¿Por qué voy a quedarme?, no eres compatible conmigo, de nuestro presidente global solo tengo palabras de angustiosa tristeza, de nuestro sistema único guardo rencor por su historia, incluso de la mía, nací en medio del hambre, en la recesión del cincuenta, participé de las revueltas del setenta y seis, fundé un partido político... no tenemos nada de qué hablar, ni siquiera eres guapa, no me gusta cómo miras.
-Tu vacío es similar al mío, comprendes las deficiencias, lo has intentado, ¿modificar un comportamiento indemne?, eres igual de cruel, te vistes con el sudor ajeno, pagas con la misma moneda, te cortas el pelo, te duchas, bebes, eres un completo idiota, adiós. Ah, ¿te duele la cabeza?, es el primer síntoma, ya no puedes contestarme, ¿no?, mira si hay luz, querrás que exista aquél barrio comunista en el cielo, adiós.

lunes, 20 de julio de 2009

Nixon y la cámara ingrávida.

-Mátalos, mañana quiero que estén durmiendo con Lincoln, ¿qué miras estúpido?, ¿es muy rápido?, diles que comiencen...
-Hace un año quizás era algo lógico, pero ¿ahora?, eran cuatro, podrían saberlo miles, no creo que sea posible, duerma, descanse, señor y por la mañana hablaremos del asunto.
-¡Los quiero muerto a todos!_ cayó contra la mesa derrotado, al instante fue asistido por su séquito de incompletos.
-Asegúrate que duerma bien, nada de tranquilizantes, está pasado... ¿qué voy a hacer?, ha perdido el norte, no tiene idea de lo que supone hacer lo que pide, no puede ser verdad. 

Fue así, aunque no lo sé, la memoria fragmenta tanto las leves impresiones que desconfío hasta de mi. Lo lamento, no puedo seguir hablando, el documental me parece fantástico pero la gente no oirá nada de lo que digan. No puedo seguir, he firmado una sentencia de muerte al venir aquí, no los demandaré pero haré algunas acusaciones en los periódicos, sino moriré antes de que publiquen el documental. Deben tener sumo cuidado.

En el estudio de la MGM.

-¿Hablas inglés o sigues pensando en Ucraniano?_baja del trípode gigante al terminar de acomodar el foco.
-¿Giro y salto?, me pesa mucho el traje, el arnés no está tirante._el director fuma sin cesar, está agotado aunque continúa racional, sabe que restan seis horas.
-¡Haz lo que quieras!, ¡canta una canción!, solo debes mantenerte en una línea, no puede pandear el movimiento se nota mucho, quieto, ¡quieto!, ¡ahora!, canta, me da igual... di cualquier sin sentido._ termina de hacer algunas fotos mientras piensa en lo duro que será el futuro.


miércoles, 15 de julio de 2009

La noche después del hundimiento.

-¿Qué me calme?, ¿qué me calme?, ¿eres tonto o qué?, ¡te callas y te pones de rodillas ahora mismo!, ¿no quieres?, entonces mueres en menos de dos minutos, tu eliges... dame la dirección de ese pedazo de escoria, ¿morirías por una logia de enfermos?_ la calle estaba desierta, dos pasos se oyeron de la otra esquina, un ladrido, algunos papeles y el sonido de la luz con su transformador.
-Tiene que entenderlo, queda un día, solo un día, si muero ahora es lo mismo, me perderé..._ el disparo en el ojo la calló instantáneamente.
-Me has cansado bola de cebo... ¡el que quiera un tiro en el cuello que baje!, ¡cobardes!, ¿no hay oficiales del orden que los proteja?, sigue siendo un pueblo de millones de ratas enjauladas, no tienen nada mejor que hacer esta noche que dilatarlo todo. ¡Cobardes!, nadie hará nada por nadie, huyan enfermos._ desde la ventana de un local cerrado se oía el zumbido de alguien llamar insistentemente.
-Señor... señor... venga aquí... hay algo que puede interesarle... señor._dijo susurrando acercando su rostro al límite con el aire de la calle.
-¿Quién eres?, descúbrete, ¿qué dices?, no te oigo... si es una trampa ya sabes el final.
-Están equivocados señor... ellos no son elegidos, quienes viajan a la Meca se equivocan, es un error topográfico, el final se aventurará allí mismo, las autoridades han mentido... entre por favor se lo enseñaré..._ cargó su fusil y limpió el sudor de su frente con el codo.
-Si mientes serás el próximo... no estoy para juegos, busco al doctor Rives._ cerró la ventana y de un golpe destrabó la cortina de metal.
-Pase señor, rápido, algunos pueden desconfiar... no tiene por qué dudar de mí, no he olvidado que lo he llamado yo._acomoda el cerrojo y  pone dos llaves cruzadas sacando las fundas de ellas y quedando atascadas.
-Buen sistema te has montado... ese maldito cabrón quería matarme, mandarme al centro del fuego, no soy estúpido, huelo la duda al instante, como me mientas mueres también, no eres muy agraciado pequeño, ¿qué puedes decirme tú de toda esta locura?_ hace dos señas para que lo siga detrás.
-Sígame, el que duda es usted, señor... sé muy bien lo que hago, mi estatura no debe ser un impedimento... llego más información aquí dentro que ese ordenador cuántico... el respeto es el arte de la hipocresía, al menos respete._ las puertas se abrieron al tacto, los recibieron dos pequeños adolescentes. La sirena deshizo el silencio, las luces se multiplicaron por miles, toda la habitación estaba repleta de ellas.
-¿Qué mierda haces?, ¡diles que detengan esto inmediatamente!_ empuña el fusil.
-No puedo, señor.
-¿Cómo que no puedes?_ preguntó enfurecido.
-El momento ha comenzado, el doctor Rives lo espera mañana por la mañana cuando la fusión se complete, lo siento, señor.
-¿Lo sientes?, ¿qué mierda sientes?, ¿qué está pasando?, ¿fusión?, los mataré como no hables ahora mismo pedazo de..._ disparó contra los dos adolescentes sin ningún reparo, las balas traspasaron todos los circuitos callando las sirenas y luces.
-Eso no detendrá el proceso, lo siento señor._ fusiló al último y se perdió en el corredor de luces verdes.

miércoles, 8 de julio de 2009

La energía del sol negro.

-Su familia está con él, lo amamos..._ el féretro dorado fue movilizado por las manos de sus hermanos.
-Era un pirado, era un pirado, si estaba loco, ¿la familia llora?, ¡no les ha dejado nada!, pero ahora todos chupan de la fortuna. Su padre se quedó sin nada, antes se llevaban de puta pena y ahora míralos, lo rápido que cambian._ dijo el borracho que bebía anís con su pecho al aire en invierno o verano y con un perfume persistente fruto de su bebida crónica.
-Lo han asesinado, están investigando, valía más muerto, pobre tipo, era un... la niña, ¿qué hace la niña allí?, no va a superar jamás un trauma así, en medio de tanta gente, como son..._ exclamó junto a la televisión una anciana.
-Era un artista con todas las letras, no como esos que... los buenos se van jóvenes._ aventuró una mujer cruzada de brazos y sin gafas con noventa años de edad.
-¿Sabes?_ se acercó junto al joven camarero parado en medio de la sala.
-A mi también mi hicieron cosas raras de pequeñas._ el joven la miró extrañado y pensó en irse cuanto antes, le restaban veinte minutos para terminar el turno en la residencia de ancianos.
-Él sufrió mucho, trabajaba desde los cinco años señora, sus padres deberían... es normal que haya terminado así, mejor allí que aquí._ apoyó sus codos en la pequeña barra del bar.
-¿Por qué eligió ser blanco?_le preguntó mientras cogía el vaso con su bebida.
-Quizás haya sido una manera de desprenderse de su clan negro, su padre hizo barbaridades, es normal que prefiera ser blanco, se identificaba con otra gente, y ahora todos están allí, juntos._soltó el aire cansado.
-Mi madre me obligaba a llevar el trigo en la noche, y me gritaba que era una inútil, llegó a decirme que iba a suicidarse para que yo cargue con toda la culpa. Se había casado con mi padre por dinero, por las tierras que tenía y luego resultó que había un deuda a hacienda que se comió el setenta por ciento... fue pobre y murió odiándome._ el camarero miró el reloj, bostezó y se limitó a apagar la televisión, la anciana bebió en silencio el zumo de frutas y marchó lentamente, esperando algo, alguna palabra de tranquilidad, aliento, el joven se limitó a bajar las persianas y pulsar los números de la alarma.
-Al final tanta gente escuchaba a ese tipo, ¿qué pasará cuando muera yo?, que mierda somos._ dijo mientras barría el suelo de azucarillos recortados. 

martes, 7 de julio de 2009

Placer mayestático.

-Hay pensamientos que no se deben reprimir Cesar, la terapia no avanza y yo te noto peor que antes, no quieres hablar con las personas que no son de tu círculo. Eso está muy mal, estoy preocupada por ti, ¿por qué me miras así?, ¡Cesar!, eres un tipo inteligente, no te comprendo._ gritó al derrumbarse en el sofá mientras que su amigo daba vueltas por la sala como una locomotora buscando rieles.
-¿¡Qué terapia!?, ¿soltarle todo una historia nueva al psicólogo?, ese vejestorio no conoce otra corriente más que el Psicoanálisis, ¡existen otras doce que no practica!, le pido incontables veces que intente con el Socio-Histórico o con el constructivismo, pero nada, tiene una sola lectura. ¿Qué pensarán Wundt, Pavlov, Freud Berne o Sperry?, Marta, no es por llevarte la contraria, pero mis problemas radican de un punto que debo reconocer algún día, al menos antes de irme de esta tierra giratoria. Tú lo tienes muy bien, ¡te casaste con tu príncipe!, una boda perfecta, bueno, salvando mi comportamiento habitual, tus vacaciones de ensueño, ni hablar de tu casa e hijas, nadie muere a tu alrededor, ¡como si un halo de luz protegiese tu contorno! Pero no es eso lo que te hace especial, serás una mujer repleta de luz hasta tu último suspiro. No me hagas esos gestos, no van contigo, ¡Marta, mírame cuando te hablo!, somos amigos, fuimos muy amigos, pero no tienes que seguir viniendo a ver como me consumo día a día en una espiral de miseria. Entiendo que te sientas en deuda desde esa noche, pero ya saldaste todo, ¿me oyes?, ¡todo!, ¡vete!, y no vuelvas, hazme el favor de no volver, prométemelo._ ajustó su cuerpo a la silla y apoyó su barbilla en el respaldo mirándola, estudiando cada uno de sus detalles para recordarla hasta el final.
-Tú no estás loco, ni vas a estarlo jamás, te diviertes en el regocijo del dolor, porque es muy cómodo, pero dormir allí se termina hoy mismo. Tienes que salir a la calle, volver a ser Cesar, el que todos adoraban, ¡si tenías el mundo a tus pies!, ¡mírate!, allí dentro, entre toda la amalgama hay un ser humano esperando disfrutar de esos placeres mínimo de la vida. ¿Crees que soy idiota?, de aquí no me muevo, te vienes conmigo a mi casa, tengo una detrás, es pequeña, pero te vendrá bien, Matías es un buen hombre y te adora, las niñas hablan de ti a cada minuto, no puedo permitir que sigas aquí._ se descalzó el pie izquierdo con ayuda del pie derecho luego lo mismo invertido, soltó su cabellera marrón libro de colección y cerró los ojos.
-¿Qué haces?, ¿Matías?_ preguntó alarmado mirando el reloj de la cocina brillar en plena oscuridad.
-Es tarde, el he enviado un mensaje, si mañana por la mañana no estoy en casa y contigo a primera hora vendrá él con unos amigos a buscarnos. No tienes opción.
-¡La loca eres tú!, ¿quién mierda te crees?, ¡yo soy dueño de mis elecciones!, nadie cambiará lo que siento cada vez que me levanto. La amistad confunde y perturba los sentidos, estás peor que yo.
-Llora si quieres, rompe la casa entera, tengo dinero para correr con los gastos, ¡y todo gracias a tu fortuna!, así que ya lo sabes, no hay escape, de hecho sí lo hay, tienes aquella puerta para irte a buscar aventura con tu coche de colección, pero no te veo capaz de hacerlo.
-No juegues conmigo Marta, no me conoces enajenado, mi furia no es proporcional a mi peso, estás tocando mi interior sin reparo, puede tener un precio muy caro, vete a casa, agradezco tus intenciones, de verdad, pero es hora de dormir con el calor de tu marido.
-¿Cuál es tu corriente?_ preguntó sonriente y de ojos pegados.
-El estructuralismo, Conductismo, Cognoscitivismo, Neconductismo y Gestaltismo, ¡yo que sé!, todas las normas de la psicología moderna son útiles al menos, el problema es simple, no hay tanta teoría en la que apelar, toda la información es infinitamente compleja, el estado de consciencia emerge de todo  ese maremoto de claves, hubo puntos que no me gustaron y los asocié a una serie de comportamientos que desencadenaron en un bucle de errores repetidos en el tiempo, el cerebro es tan plástico que la adaptabilidad fue un hecho consumado desde el primer momento. Todo el resto de problemas fueron consecuencias directas o indirectas de aquellos sucesos matrices, ¡es simple Marta!, ¡murió mi madre y luego mi padre!, ¿qué quieres que sienta?, estoy desarmado por dentro, no tengo nada más que dinero. El sentido que le encuentro a la vida es el dolor, es un motivante, una droga compuesta por químicos dentro de mi cuerpo y no fuera, ¿crees que eres feliz todo el tiempo por no pensar?, un suspiro vital eres, un estornudo del gigante universal, pero no temas, eliges por el mismo mecanismo que utilizo la felicidad, la ignorancia y el sometimiento. ¿Quién desatina de los dos?, ¡sigue tu vida de papeles escritos con comportamientos ajenos!, yo no tengo que demostrar nada a nadie, para eso existe la maquinaria del ocio, los sueños de gloria, ¡por Dios!, ¡es viejo y patético!, el funcionamiento de los anteriores imperios resultaron en lo mismo, ¿crees que los avances tecnológicos podrán eliminarnos esa soberbia de enanos indefensos y bacteriales?, ¡no!, no y ¡no! ¡Duerme!, que así los sueños te visten de reina._ cerró sus ojos, soñó con los mismos ojos verdes amarillentos de siempre y agitó sus alas en un mar de alimañas perturbadoras buscando la luz de un hueco en la celda de sus pensamientos, el cambio había comenzado.

viernes, 3 de julio de 2009

El archipiélago interior humano.

-Te digo que no es un toma buena, tiene que tener algo más, así como está no sirve, de verdad Emiliano, no sirve porque la luz no dice nada, en más allá de los sueños, ¿recuerdas esa luz?, así, nada fuera de ese rango. No entiendo por qué te empecinas siempre en hacer todo al revés de como lo planeamos, tenemos diez personas esperando, ¿puedes pensar más rápido?_ me gusta esperar a que exploten sus palabras, es uno de los mejores momentos de mi vida, rodar en la calle, sin permisos de la ley, rodar con armas y muchas luces, esa gente me espera.
-Robert, no seas tan exagerado ¿quieres?, debo pensar, son solo unos minutos más, ¡qué esperen!, diles que practiquen algunas tomas, así no se aburren, es que tengo en mente algo más grande, que llegue a la gente y conecte._ da dos gritos y unas señas y se sienta junto a mi en la puerta de una casa extraña, acaban de encender unas luces, es tarde pero la policía no hace caso a estas denuncias.
-¿Qué te pasa amigo?, hay algo, esa cara que tienes._ me conoce, al menos mi gestualidad.
-Es que esos dos actores que trajo Miguel no se ajustan a lo que imaginaba, no me mires así, sé todo lo que nos ha costado llegar a rodar aquí con esta gente, pero de verdad Robert, no hay nada que hacer, lo de la fotografía lo dejaría a un lado sin ellos, va a quedar un cortometraje barato pero sin calidad humana, lo lamento, pero no voy a dar la voz de acción. ¡Hazlo tú!, no me mires así Robert, lo haces tú, dices que tengo vómitos, suelto algo de bilis y aquí no pasa nada. Creo que voy a tomarme un tiempo para reflexionar, no me entiendo, es que no sé que mierda quiero hacer, se me juntó todo, estoy hecho un asco por dentro, no espero que lo entiendas Robert... ¡vamos!, ve y diles lo que acabo de decirte.
-Estás loco Emiliano, ¿por qué siempre me haces lo mismo?_ está encantado por dentro, lo sé, yo también conozco su gestualidad, también seguí todos sus apuntes y estudios sobre la dirección de este cortometraje, creo que lo hará mejor que yo.
-Tienes cinco cortometrajes premiados Robert, y yo ninguno, quizás sea ese el camino, abrirlo hasta llegar al punto de encuentro y dártelo para que lo desarrolles._ la humildad no es mi estilo de vida, pero con Robert tengo un sentimiento de paternidad que me aleja de todos los preceptos idiotas de la adultez.
-Todo lo que tengo es gracias a ti, y tú no tienes nada, no puedo permitir que vuelvas a desvincularte de todo a esta altura, está todo montado, me sentiría un impostor, porque sé que va a ser más premiado que los otros. Es una historia que no me deja de emocionar, eres puro amor Emiliano, agradezco el día que nos cruzamos, pero ahora la dirección es tuya, hoy tienes que terminar con lo que empezaste, están esperando instrucciones amigo, ellos quieren que tú les dirijas._ nunca vi llorar a un hombre que no sea yo en el espejo, es... es el final, exacto, ¿por qué no lo había visto antes?
-¿Impostor?, eres más talentoso que yo, y ahora serás el final, el rostro que ultime todas las sensaciones... ven conmigo.
-No puedo Emiliano, es una autentica locura.
-¿Qué no puedes?, amigo, debes hacerlo, siéntate en aquél portal, ¡Mariano!, tráeme la cámara y el trípode, ¡qué nadie se mueva y respire!, repite lo que has hecho frente a mi, quiero que te sientas como hace unos momentos.
-¿Qué llore?, ¿me pides que llore frente a la cámara?_ me desconcentra una alarma de bombero que se aleja.
-¡Sí!, nada fuera de lo común._ le contesto y pruebo el plano detalle.
-¡Estás loco!_ grita pero nadie se mueve.
-No voy a repetirlo, si te apuras mejor para ti, cuanto antes sueltes las lágrimas mejor._ todavía tiene el pecho cerrado de la emoción encontrada, respira dificultosamente, pestañea varias veces, sonríe nervioso y suelta el llanto encerrado en el alma. Nada me gratificará así, es lo más bello que he visto en mi vida, brillan mientras caen, tose y emana dolor, puedo sentirlo desde la pequeña pantalla de la cámara, no hay sonidos, ni aire que me acaricie, somos él y yo, sus penas y mis anhelos.
-No puedo más, quiero irme lejos, no voy a seguir, todo es tuyo, eres todo lo que hice, y seguirás haciendo todo por mi, no puedo permitirlo, es una injusticia que me premien a mí. Todo el mundo cuchichea que somos pareja y cuestionan mi talento frente al tuyo. ¡Eres un cobarde!, me utilizas y yo siento pena por mi, no pensaba llegar a esta ciudad a ser un emulador de deseos, ¡mírame!_ la vida es injusta, mi protección es una coraza irrompible mi amigo.
-Eres joven, no sabes lo que te viene, lo entiendo, pero no puedo darte la respuesta rápida para aliviarte, sigue, es un camino de piedras, las palabras de ellos, ¿importa?, todos tus pensamientos están en esas tomas y diálogos, te engañé desde el primer día, todas las obras son tuyas, fueron ideas sueltas que agrupé y diálogos que retoqué pero solo con maquillaje idiota, eres un genio encubierto en una piel de incomprendido, no voy a permitir que te deshagas de lo que eres. ¡Escuchen por favor!, ¡quiero que se acerquen todos, absolutamente todos!, rodeen a nuestro director, ¡Robert quiere saber si es un gran cineasta!, ¿lo es?, ¡claro que sí!, ¿no oyes sus voces?, mis órdenes fueron claras desde los inicios, el único que no lo sabía eras tú. ¡Ahora es el turno de continuar con el final señores!, ¡un aplauso para nuestro futuro representante!, ¡tengo el placer de anunciar que Robert ha ganado la beca para el largometraje de su primer cortometraje "Islas del sur humano".
-¿Qué?, me mientes, ¿hablas en serio Emiliano?, ¿qué dices?, no lo puedo creer, no es posible, pero si no presenté nada... que hijo de... ¡eres una mala persona!, ¡no, eres una gran persona Emiliano!, ¡gracias, a todos!, no lo puedo creer, estoy sin aire._ no tengo hijos, no tendré herederos, no serán mis genes dispersos en nueva evolución, no soy arte ni me representan las imágenes, soy caos y una increíble bola de felicidad, ese humano lo merece todo en el mundo, todo lo que el resto puedan regalarle.

viernes, 19 de junio de 2009

3 Kilómetros.

-¡Ahora vuelvo chicos!, ¡voy a buscar ayuda, no hagan nada!_ gritó desesperado y echó a correr mirando sus pies, no podía mirar de frente el camino, actuaba de memoria, el pueblo estaba al menos a unos tres kilómetros, tenía los minutos contados, era su primera vez para todo, pero no para nadar, no había querido aprender. Las piedras lastimaban sus plantas de los pies en cada error, aunque su atención estaba centrada en el recorrido, le fue inevitable evadir esas lastimaduras que recordaría por el resto de su vida. Pensó en sus miradas, en las sonrisas anteriores, en lo que le dirían sus padres, en el castigo que les pondrían al terminar. Lloraba mientras corría, sus lágrimas le daban frío en sus cienes, alguna se coló hasta la oreja, pero no se detuvo, no pasaba ningún coche, gritaba por si alguien le oía mientras lo hacía. Ninguna casa encendió una luz a su paso, nadie se enteró de sus gritos, pese a los obstáculos, el cansancio y las lastimaduras Ergoitz siguió sin pensárselo, era de los fuertes, podía con eso, aunque no con los sermones de los adultos, odiaba que le pongan en evidencia delante de sus hermanos. Gritaba con sus brazos hacia atrás para aliviar la presión del pecho, sudaba en demasía, sus nervios causaban calor sumado a la consecuencia lógica del esfuerzo físico.- ¡Ayuda!, ¡mis amigos están mal!, ¡necesitamos ayuda por favor!_ se detuvo en una casa oscura y con una huerta enorme, gritó porque había un coche aparcado.-¿No hay nadie en ésta casa?, ¡necesitamos ayuda!, ¡por favor!, ¡por favor!, mis amigos están..._ no tenía voz ni aire, sus pies latían ardiendo, los miró asombrado pero no pensó en qué era realmente el dolor, quería correr y correr, necesitaba el abrazo de alguien que lo devuelva a casa, se sentía perdido en el camino a casa. Al cruzar la carretera una furgoneta tocó el claxon y lo esquivó sin detenerse, le gritó, hizo señas y nada provocó que ese hombre imprudente se detenga a escuchar su historia. Derrotado por sus pensamientos, nervios y cansancio físico el niño llegó al portal, se detuvo, no quería tocar el timbre, estaba a punto de arrepentirse. 
-¡Ergoitz!, ¿qué sucede?, ¿por qué corres así?, ¿y tus amigos?, Ergoitz, ¿qué sucede?, ¿dónde coño están Beñat y Andoni?, ¿¡dónde están Ergoitz!?, ¡habla!, Ainoa, si aquí está, baja a hablar con el niño que no quiere decir nada, ¡lo único qué hace es llorar!, mierda de maricón criamos._ su madre bajó al de dos minutos, desesperada por su corazonada lo abraza, mira sus pies y las manchas de sangre en la acera. 
-¿Qué tienes mi amor?, ¿qué han hecho?, dime ya donde están, tenemos que hacer algo, ¿los han secuestrado?, ¿se perdieron?, ¿quemaron algo?, dime hijo, pronto vendrá la policía y ellos no son como nosotros. Mi amor, ¡habla!_ el niño no dijo nada, no tardó en llegar la policía, en unos minutos estaba rodeado de gente desconocida, por las ventanas todos miraban y murmuraban, pensó en todas las luces encendidas que había y se preguntó por qué no se habían encendido para ayudarle en el camino. 
-Hola pequeño, tienes que decirme lo que ha pasado, ¿cómo te llamas?_ lo lleva de la mano hasta la furgoneta, llegan más patrulleros y algunos coches privados, la policía autónoma acordona las inmediaciones, el estado de la gente es de alarma, algunos gritan en euskera, ¡cipayos!, otros se enfrentan a las voces con gritos de repulsa, la tensión se vuelve más densa, por la mañana habían asesinado a un inspector con una bomba en su coche.
-Mi nombre es Ergoitz... mis amigos... mis... soy Ergoitz, me dijeron que iban a aguantar la respiración y salieron, tengo miedo, quiero irme a casa._ echó a llorar en los brazos del oficial.
-¿Dónde están Ergoitz?, ¿puedes guiarnos?_ el padre se acerca y con una seña del oficial alza al niño.
-Estábamos en el dique, junto a la represa, donde fuimos hace unos días._ le dijo el niño a su padre al oído.
-Sé donde es, tú te quedas con tu madre, ¿estás seguro qué es allí?, ¡Ergoitz!, ¿es el del árbol encorvado?_ el niño asiente sin mirarle la cara, su madre lo alza y lo lleva al tumulto de mujeres en batas y pijamas.
-¿Por qué se quedaron hasta la noche mi amor?, está mal Ergoitz, muy mal, ahora que Dios diga lo que tenga que decir.
-Pero no es mi culpa, ellos han querido jugar a eso, a mi no me gusta, les he dicho que no lo hagan pero se rieron y no volvieron, ¿van a volver, mamá?_ dijo llorando con la mucosidad saliendo de su boca y nariz.
-No lo sé, espero que sí._ le susurró a los oídos y lo abrazó sintiendo la pena de saber la verdad, no había esperanzas para sus amigos.

Toda la noche un grupo de voluntarios se encargaron de buscar a los dos niños, sin ningún éxito. A la mañana siguiente rastrearon la zona buscando evidencias mientras que un buzo de la capital vizcaína se encargó de buscar debajo del agua, tarea que casi le costó la vida, las corrientes estaban gobernadas por túneles naturales a varias direcciones. Los padres sabían que no había esperanzas, la ciudad se vistió de luto, mientras que dos nuevos buzos corrieron la misma suerte que el primero, llamaron a medios de comunicación y se presentó ante la audiencia nacional el caso, un experto de la policía de Madrid se presentó  gracias a la nota periodística en la mañana del cuarto día. La histeria era dueña del barrio, las lágrimas brotaban de las flores y los jardines descuidados, el duelo y el silencio era abrumador, estaban expectantes de poder velar sus cuerpos y al menos despedirlos. La tarde del quinto día hubo noticias.

-He dado con los niños, los hemos podido sacar del agua, no puedo quitarme sus rostros de mis ojos, creo que de un momento a otro se vieron debajo del agua y sin poder salir, la corriente no es fuerte pero el túnel desorienta... creo que sintieron estar apresados, y uno pensó que el otro iba a salvarlo, no me lo explico, es muy triste... sus caras estaban... los he encontrado juntos, en el mismo túnel y abrazados, es imposible separarlos, sus cuerpos están unidos con una última fuerza que me corta la respiración ahora mismo... lo lamento, no puedo seguir hablando, lo lamento, con el alma, esos niños se unieron... es que... nunca olvidaré sus rostros.

La ciudad se llenó de lágrimas y flores, no hubo lluvia que aleje a toda esa gente triste, el abrazo fundió la desesperación en cada una de aquellas personas imprudentes que dejaban libres a sus niños ante el peligro.

Libertades.

-¿Qué crees que pueda pasar con nuestros objetos libres?_ estamos sentados en el pie de un monte, los tres juntos, en un banco de plaza sin plaza, junto a una pequeña fuente y frente al mar, acaba de pasar la tormenta que va directo al centro de Bilbao, nosotros sonreímos con el sol en los rostros. Mi pregunta queda en silencio, seguimos señalando el sol los tres juntos, ellas están con las flores que acabo de arrancar sobre sus orejas, apoyadas y en compañía.
-¿Qué cosas libres?_ me pregunta la más pequeña de ellas.
-Digo todo lo que nos rodea, objetos frutos de la naturaleza o el artificio._ le contesto esperando una respuesta.
-Una cabina telefónica tomando el sol bajo una sombrilla en la playa, por ejemplo, espera, se me vino otra imagen a la mente, una paloma nadando en el mar, ¡que emoción!, espera, ¡otra!, una rata comiendo en un restaurante de lujo..._ que ocurrente, miro a la mayor de ellas, me sonríe con su boca cerrada, gira la flor con su mano derecha, mirándola pensativa.
-Yo veo a una plancha de ropa arrugando todo lo que encuentra a su paso, o un coche volando y una vaca comiendo carne... jajaja, ¿y tú qué imaginas?_ me pregunta esperando que supere lo que han dicho.
-No lo sé, un cubito de hielo bombero, o una palmera barriendo las calles de Bilbao, una tabla de surf como hélice de helicóptero, no puedo imaginar nada como ustedes, le daría descanso a las teclas de piano._ sonríen por mi falta de imaginación, yo solo pienso que me faltan imágenes por la acumulación de otras.
-Puedes esforzarte algo más._ me pide la pequeña.
-¿Saben?_ señalo al sol que nos ilumina, el viento nos despeina.-Esa estrella oscilante que ven, está muriendo, le quedarán unos miles de millones de años y luego se acabará consigo misma, hasta desaparecer. ¿Qué significa eso?, que nuestro planeta es un cubo de hielo que se calienta lentamente, y que tiene un fin, se volverá tortuoso, y quienes vivan la transformación no se creerán lo que vivimos ahora mismo, miren el mar, el reflejo del sol como brilla sobre el agua y por un momento piensen que están en otro planeta, en otra estrella lumínica, ¿viajar?, es la clave de la supervivencia. ¿Sería justo para el universo qué subsistamos?, yo creo que no._ bajo mi mano y la apoyo sobre mi muslo derecho, les sonrío y ellas me miran, las dos lloran juntas, sus lágrimas me piden explicaciones pero no tengo palabras que sanen las heridas de la verdad.

sábado, 13 de junio de 2009

Mensaje desalentador.

Estoy mirándote, ¡sí!, hola, ya sabes quién soy, seguramente alguien te contó de mi, o simplemente has llegado por el instinto, la navegación sin sentido de internet o por un amigo. Da igual sinceramente me da igual, estamos juntos para hablar sobre lo que te sucede, lo que te hace ruido en tu interior, lo que ruge todos los días y se duerme por momentos para dejarte vivir en Babia, con tu boca abierta en algún autobús sofocante camino a casa o alejándote de ella. Somos dos personas que nos sentimos agobiadas porque sabemos que algo nos oprime y no podemos explicarnos como, aunque tengamos respuestas hechas y ensayadas para nuestros amigos, fiestas o eventos sociales, no tenemos ni la más remota idea del por qué estamos ahora mismo existiendo. Es altamente probable que tengas problemas de liquidez monetario, sino te ha sucedido pronto sucederá, y no te alarmes, porque en la merma o en la abundancia todo, absolutamente todo se vuelve a marear y a tender a un caos, mínimo o parcial que hará de tu camino un parque de piedras sin horizontes. ¿Qué hago aquí?, nos preguntamos algunas veces con una sinceridad aplastante... naturalmente no nos sabemos responder más que las respuestas prediseñadas e implantadas en el primer ciclo de aprendizaje... no te sientas mal por no encontrar sentido a las cosas, porque cosas son y nacieron de conceptos, principalmente emulados de la naturaleza o enaltecidos escasas veces por algunos homínidos sobresalientes, pero tu caso no es ese, y si lo fuera tampoco tienes un orden por el contrario, la genialidad irriga tanta fluidez que es imposible etiquetar todas las operaciones que se establecen sin alineaciones visibles. Aquí estamos tú y yo, para relajarnos te voy a contar que tengo miles de cuestiones demasiado problemáticas en mi vida, no voy a deprimirte con mis desordenes vitales, pero te puedo contar que me siento totalmente utilizado por este sistema bacterial que hoy pondera en la tierra, suena a película de ficción “El sistema que rige al mundo”, lejos de eso tienes que entender que hay ciertos patrones de comportamiento de una porción ínfima que condicionan al resto... esto lo sabe hasta un niño de preescolar, pero por algún punto se comienza. La raíz del mal nacido en el anterior siglo se debe al produccionismo, que apareja una de las fases más complejas jamás emprendidas y una de las soluciones más simple que jamás se haya implementado bajo una doctrina imperialista. No sé nada de política, ni de economía, ni de psicología social (sí es que existe)... pero sí se algo que puedo contarte, y lo haré brevemente.


Naciste en un hospital después de un largo pero intenso proceso genético que te moldeó, emergiste a una superficie que representa el uno por ciento de la materia que compone tu nuevo hábitat, te cortaron ese lazo con tu madre para que comenzaras un proceso de grabación de información, lento o no, fue la primera fase de enseñanza sobre la que se fundamentaron tus procesos neuronales recién estenados en la superficie terrestre bajo la acción de la gravedad  y la climatología. Puedo entender que te preguntes, ¿qué me está diciendo éste tipo que no sepa?, tienes razón, no sé nada de medicina, ni de las otras cien profesiones que se ocupan de reparar tu cuerpo o doctrinarlo. Como te he dicho tus músculos ensayaron dentro de tu madre todos los movimientos que iban a experimentar en un futuro terrestre, de hecho hasta soñabas pero no lo sabes, por lo tanto ya pensabas. En tu fase inicial se encargaron de estimular todos tus sentidos, con colores, formas, para que te adaptes al mundo al que llegaste, creciste gracias al cuidado intensivo de una mujer adulta en su defecto un adulto que pudo ser tu padre, abuelo o amigo de tu madre, etc. Te pusieron un nombre para clasificarte entre tus pares, tuviste una identidad, comenzaste a grabar experiencias en base a los juegos, conociste el mundo binario que te iba a gobernar hasta ahora mismo y  tu posterior (y espero que no pronta) expiración. Bajo las preguntas y respuestas acomodaste una serie de prioridades que te dieron una base operativa para seguir experimentando, llegaron la música, los sonidos caóticos de la naturaleza, conociste la lógica matemática, algorítmica, los sentidos se pusieron a prueba con cada error que cometiste, tu cerebro viajaba a velocidades eléctricas increíbles y no lo sabías. Tu grupo se encargó de darte el cobijo ante las inclemencias climáticas y eso forjó inicialmente la incondicionalidad familiar, los lazos se cerraron y comenzaste recibir los estímulos teóricos, nuevas bases intelectuales con las cuales utilizaste la base inicial de la experiencia sensorial, volviste a reunir un pensamiento y una serie de uniones creando conciencia... tu moral fue activada, quizás una falsa moral, no hay peros en las apreciaciones, ya que tu grupo condicionó tu primera visión clara de lo que te rodeó selectivamente por tus bases iniciales.

Hasta aquí lo de siempre, creciste con un grupo nuevo fijo (a veces) con el cual compartías la experimentación de la enseñanza de una serie de acontecimientos basados en la memoria, tus educadores hicieron hincapié en vidas pasadas que realizaron descubrimientos y hallazgos que te permitieron conocer lo anterior para que según ellos tú cambies los errores cometidos y seas un hombre de bien, un hombre que consuma, produzca, no piense y doctrine a su grupo o clan con las mismas bases  sistemáticas.  Al llegar a la adolescencia fuiste un incansable buscador de emociones y aventura, probaste nuevas fórmulas teóricas y reconociste los nuevos errores y aciertos, te dijeron que elijas una carrera universitaria para poder ser un obrero laborioso e instruido en las nuevas técnicas de elaboración, pero al fin un obrero vestido de traje o mono azul, con pico  o bolígrafo todos se transformaron en adultos, la minoría que es la que compone el aporte del sueño posible se llenó de dinero los bolsillos siendo deportistas afamados, naturalmente eres aficionado a cualquiera de los siguientes deportes, fútbol, baloncesto, béisbol, fórmula uno, moto gp, maratón, rally... y otros tantos que no voy a enumerar porque no me da la gana, bueno otra de las aficiones que tienes es la televisión, internet, teléfono móvil, reproductor musical y otro etc que tampoco voy a enumerar porque tampoco me da la gana. ¿Sí?, genial ahora sabemos de nosotros mismos que contenemos una doctrina de las dos que hay en la actualidad, la buena y la mala, es obvio que la buena es el capitalismo y la mala... si si, esa, bueno también sabemos que viajamos una hora al menos para trabajar y otra hora para volver, estamos estresados si llegamos a ser de los afortunados de vivir en el núcleo de la productividad por el ruido, las luces y el sin fin de acontecimientos que tampoco voy a enumerar, porque esto es una cachetada suave y no una Biblia sobre lo que somos escrita por un indolente joven que tiene un mal día. Lo dicho, somos adultos y nos deslomamos produciendo materia que ya pasó de moda, ¿no es triste?, toda la gente que dejó su tiempo depositado en la producción de discos de pasta, edificios de acero y concreto aireado y otras millones de actividades que tampoco vamos a detallar. Ellos, posiblemente tus padres, abuelos y hasta bisabuelos forjaron la mayor tragedia para el planeta y sus especies. Gracias a ti seguimos destrozando un planeta que viaja a cientos de miles de kilómetros siendo un punto ínfimo en un universo que se expande a la deriva. Somos ese niño que acaba de despertar y ha destrozado la cristalera en dónde habían recuerdos de toda la familia, tú y yo no estamos de acuerdo con la instauración de un sistema que por motivación clónica y especulativa produzca hasta llegar a un final. ¿Estás triste?, ves a la gente morirse en guerras y te da tristeza, ¿eso te molesta?, eres un puto infame, una mierda de persona porque también ves a un niño en la calle y le das unos céntimos o nada y te apenas por su realidad pero te regocijas porque no fue la tuya, ¡eres la misma escoria reciclada que fundó las bases para que sigas con la intensa moralidad ecologista de destrucción masiva y silenciosa del resto de especies. Estás molesto porque un impertinente te dice algo que eres y no te conoce, ¿qué crees que tengo que conocer de ti?, piensas todos los días, por un instante o no en por qué mierda estás en vivo, sabes que eres un accidente terriblemente complejo y sabes que eres un engranaje más en una fábrica de sueños repleta de excrementos hasta más no poder. Si piensas en comprar una casa, coche y jubilarte, eres el ser más insignificante, menos apto y susceptible a morir triste que conocerás sino miras a tus lados, digo, a tus vecinos. Perdona, es normal que quieras una estabilidad que te proporcione un hogar seguro, en un sitio determinado para poder gozar de todos los beneficios de la cárcel ociosa que te ofrecen sin salir siquiera de tu cama. ¿Crees en Dios también?, jajaja, perdona que me ría, es normal que busques las respuestas en algo que no te conteste, así se mantiene el misterio de que haces en el mundo hasta el final, es una manera muy bonita, simple y llana de bloquear toda búsqueda interna que te propongas. Estoy seguro que además de todas la ansiedades que tienes por comprar lo nuevo, lo último en tendencia, quieres nutrirte de las bondades incontroladas de la red globalizadora para saciar algunas de tus tendencias patológicas, no definiremos ninguna porque ya son cientos y cada día se suman más, es que las nuevas implementaciones de las tecnologías harán de ti un ser dependiente sin que lo sepas siquiera. Pero no te alarmes si viene un futuro de vigilancia y sometimiento, las ciencias son la nueva filosofía de vida, por suerte el pensamiento religioso o mágico ya no se necesita para conquistar ningún sitio de la tierra porque ¡ya están conquistados todos!, por lo que ahora en nombre de algunas carencias se encargarán de luchar por absorber territorios baratos, como acciones de una empresa para especular con unos rendimientos posteriores o venta. Eres atlético porque educas tu cuerpo con una dosis de gimnasia, vas a la oficina o al taller/fábrica decidido a hacer lo menos posible y llegas a casa para estar en tu sofá jugando a la vídeo consola o navegar sin rumbo en la red global. Eres un exitoso en este sistema porque lograste hace unos años crear un negocio que te dio enormes beneficios, o simplemente tienes un negocio que te permite vivir holgado sin mucho esfuerzo, por lo tanto tienes una red social en internet y en la vida real que te acompaña en cada paso que das y te apoya o educa en los pasos positivos o negativos que das. Eres un ser subordinado a las opiniones ajenas y sigues las tendencias practicando todas las etiquetas que te dieron al nacer y reproducirte. Pero tienes un engendro que pide brutalidad, ruges por dentro pero prefieres callarte, no quieres pensar en mañana, ¡la vida son dos días a vivirla!, ¡sí!, sí señores, no voy matarme antes de tiempo, voy a salir todos los fines de semana a emborracharme para callar mis pensamientos, si puedo entre semana lo haré también porque mis amigos estarán allí esperándome para contarme sus jugadas de naipes por el casino online o el ligue de la puta de turno con el jugador de turno inmensamente valorado en un juego sobrevalorado en demasía, ¡ey!, no es envidia de los pases multimillonarios, ni de las posiciones de los clubes en las listas ni mucho menos de las conversaciones sobre quién hizo el mejor gol o la mejor jugada. Te sigues preguntando por qué tienes tantos cambios de estados anímicos, te das cuenta que el mundo que te rodea te miente a la puta cara y no haces nada, comprendes que en la televisión te montan una mentira teatral para que comas y no pienses. Entras en razón de los nacimientos desmedidos de todos los países, etnias del mundo, no piensas en las muertes, sino en los nuevos pobres futuros y engranajes perfectos para mantener la producción desaforada. Abres los periódicos de papel (si es que sigues leyendo en un formato del hombre paleolítico) y no haces más que leer otras nuevas mentiras de personas o personajes que se creen adultos serios y responsables comunicando verdades del estamento o cualquiera de sus esferas, cuando me refiera a cualquiera de sus esferas digo sus tentáculos más profundos y arraigados, hablo de la confabulación globalizadora, pero no te detengas a pensar, este tipo es un intolerante, un inadaptado y yo estoy leyendo mientras podría estar jugando  o leyendo algo más divertido, es que no quiero... ¡pensar!, ¡caíste! ¿no quieres pensar?, no pienses, pero tienes que comprender lo anterior, y lo primero, ¡eres binario!, hay que erradicar el bien y el mal para reconocer todos los horrores cometidos.  ¿Qué piensas de esto?... no pienso nada, me parece que hablas demasiado de verdades que todos conocemos... es cierto, ahora, vas a seguir viajando en un tren atestado de gente olorosa para trabajar ocho horas por un salario miserable, ¿por un sueño de concreto o acero?, vas a dejar todas tus utilidades mentales para desarrollarte como un obrero sin un fin de clasificaciones y presiones. ¿Vas a ceder ante toda la injusticia binaria que te rodea?, seguro que lo harás, estoy seguro que seguirás consumiendo como una rata de laboratorio sueña con electrodos electrificados y no se plantea nada más que morir y dejar de agonizar. También perseguirás al galgo con cola de conejo en tu carrera desesperada por aprobación transformándote en un ser social y disociado en mil partes mentales.  De hecho comerás los alimentos transgénicos que te ponen en bandejas blancas con música sin ritmo y te acondicionarás para no ser despreciado por la química del amor ante las mujeres u hombres. Seguirás siendo un bárbaro sin hacha, un primate sin árboles, una máquina de reproducción, y otros tantísimos etcéteras. 


Creerás que eres lo máximo en tu despacho en una torre altísima dónde nadie se supone humano y fumarás un habano de un país pobre y resistente a las invasiones. 


Nada hará que la orden instaurada en tu hipotálamo y el resto de tus genes no siga la lucha por la supervivencia, ¿por qué?... porque seguirá siendo una bacteria, una enfermedad que se erradicará dentro de un suspiro geológico. 


domingo, 7 de junio de 2009

La costa de olor.

-Llévalo, mañana no tiene nada que hacer y tu necesitas ayuda con el peso, no tienes edad para andar cargando tanto pescado._ lo miró apenado, no quería despertarlo, era de madrugada y la noche no parecía más de invierno que de verano.
-Pero, míralo, otro día lo llevo Isabel, hoy no, me de pena levantarlo tan pronto._ su mujer sacudió al niño sin miramientos, tenía muy mal genio cuando le apetecía dormir.
-Vamos, despierta Joaquín, ponte los zapatos, un abrigo y acompaña a tu padre... ¡vamos hombre, despierta de una vez!_ el feble cuerpo del niño parecía romperse en pedazos mientras se cambiaba con la insistencia  de su madre al oído y con la resignación de su padre frente a sus ojos.
-Ya estoy papá, gracias por despertarme mamá._ sonrió y sus dientes brillaron anunciando la luz que en algunas horas volvería. La casa olía a gasolina y lomo ahumado, más cuando tenían hambre, junto con los hermanos creaban platos deliciosos solo con los aromas de la casa cada tarde interminable y sin juegos, ya que su madre no lo dejaba moverse siquiera para no tener más hambre de la que ya padecían.
-Muy bien hijo, tu madre ha insistido, lo lamento._ abrió sus brazos esperando el abrazo lento, desganado y quebradizo del infante.
-¿Qué dices? me encanta ir contigo papá._ le dijo mientras se frotaba con la gabardina del padre, su olor lo devolvía a su niñez inmediata, cuando no faltaba nada en la mesa.

Se adentraron en el camino por el monte, el pequeño Miguel sabía que si se perdía corría mucho peligro y altas probabilidades de no volver a casa sano y salvo, por eso, no se apartaba de su padre nunca, aferrado a su mano subían el monte hasta la carretera que les llevaría al puerto horas más tarde.

La luna escondida iluminaba el firmamento desde el otro lado del monte.

-No se ve nada, papá no ve nada.
-Tranquilo Miguel, estamos agarrados de las manos, nadie puede hacernos nada, no te preocupes hijo, pronto estaremos en la carretera.
-Es mucho viaje...
-Es cierto, mira arriba, ¿ves esas estrellas?... brillan mucho, pero su luz en algunas ya no existe, la vemos por que viaja hasta nosotros, pero quizás ya esté muerta.
-¿Cómo puede ser eso?_ le pregunta el niño con su voz aguda y entrecortada.
-Verás, la luz viaja, el universo es luz y energía hijo, es materia y ondas, todo junto y revuelto... por eso miras las estrellas y algunas son viejas y otras jóvenes, no son como nosotros que nuestros cuerpos evidencian el deterioro, ellas brillan para nosotros de igual manera.
-Pero algunas titilan y tienen colores, otras brillan menos._ le dice el niño saltando mientras suenan sus huesos de las piernas.
-Muy cierto hijo, pero no preciso, la distancia es lo que olvidas... lo primero que tienes que saber es que nada en el universo está quieto y por siempre, todo tiene un proceso, como nuestra vida mi amor, nuestras vidas tienen un camino, son rosas repletas de espinas... ¿por qué estás callado Miguel?_ suenan sus pies mientras caminan.
-Estoy triste, no me gusta lo que dices... es feo.
-Mi amor, no tienes que pensar nada que no quieras, pero tienes que saber bien todo lo que representa estar vivo, saber para algunos es una maldición pero para otros es un don... y tú tienes que obtener todo lo que aprendes como un don, te hará se una persona rebosante de bondad y no de pensamientos con intenciones impropias.
-La vida es muy bonita, tú lo dices siempre, mamá no, a mamá parece no gustarle mucho la vida, ¿es por nosotros?_ su padre detiene el paso y se agacha, no se ven, los árboles resuenan, algunos animales aúllan, suenan una piedras desprenderse y rebotar.
-Tu madre los ama hijo, es una época muy dura para todos nosotros, suceden hechos muy malos, ella lo hace todo por ustedes, vive por ti y tus hermanos, tienen que ayudarla en todo, y si la ves mal algún día abrazarla. ¿Me lo prometes?, pronto yo me iré de viaje hijo, y no sé cuanto tiempo será.
-¿Por qué marchas? ¿a dónde?
-Tranquilo, es una temporada, en unas horas cuando volvamos, lo sabrán todos, me han llamado del ejército, debo cumplir con la patria hijo.
-No, no quiero que te vayas a ningún sitio, quédate con nosotros, te esconderemos en el sótano, allí no hay ventanas ni puertas, no podrán encontrarte aunque quisieran, no puedes dejarnos solos... no vas a volver papá, nos vas a dejar solos... lo sé.
-Nada de eso mi amor, es una temporada, la guerra terminará pronto, he tenido suerte, lo peor ya ha pasado hijo, vamos camina que debemos llegar al puerto antes del amanecer, esos pescadores lo regalan todo antes de zarpar, si llegamos tarde todo éste viaje será en vano.

La carretera tenía barro y agua de la noche anterior, una tormenta no lo había dejado caminar tras la comida, llevaban cinco días a pan y agua. No quitó ojo de sus pasos, observó cada una de las irregularidades del camino, imaginó bombas caer desde su boca, su saliva invadió charcos y huecos de hormigas, piedras de lagartijas e insectos. Sobrevoló simulando ser su padre destruyéndolo todo a su paso, creía que los malos tenían que morir todos, pero no sabía que era la muerte, nunca había tocado la puerta de madera de su casa en medio del bosque. El sol lentamente emergía del agua del mar cantábrico y los barcos comenzaban a advertirse desde el horizonte hasta la orilla del puerto. Miguel respiró tanto como pudo, sentía comer en aquél puerto, todo olía a pescado y sal, se hinchaba de aire creyendo tener cientos de platos asados y bien sazonados en su estómago... al llegar sus pies ardían como el sol que los iluminaba, el pescadero envolvió tres kilogramos exactos de merluza y se los entregó al padre envuelto en un sudor frío.

-¿Ya marchas, José?_ tenía treinta personas esperando en una cola de esmirriados seres humanos.
-Sí, quiero agradecerte todo lo que hiciste por mi familia, Dios me devuelva a mi tierra para compensar tu excesiva bondad, Francisco.
-Tú vuelve, luego hablaremos, quizás puedas ayudarme en la mar, te harías un dinero, dicen que será más duro que ahora, cerrarán todos los canales de provisiones... nos espera una época muy duro mi amigo.
-No puedo pensarlo Fran, debo marchar, es mi deber._ dijo endureciendo su ceño y así demostrando su fortaleza detrás del cuerpo cansado y ojeroso que lo representaba junto a su hijo al borde de la desnutrición.




jueves, 4 de junio de 2009

Copa, luz y charla.

-Es verdad lo que dices, pero yo tengo un problema de arritmia que me hace andar algo más lento que el resto, soy la imagen que deplora un capitalista... a menos que quiera rodar un documental lava cerebros o que lo filmen promocionando su imagen social..._ el zumbido es constante, el mapa nos indica que estamos sobrevolando África.
-No seas tan cruel contigo, es cierto que hay muchos idiotas, en mi empresa tengo nueve enfermos del trabajo, viven donando tiempo para que yo trabaje menos y lo hacen con un objetivo claro, yo los mantengo contentos elevando sus ganancias pero no pienso ceder un puesto a ninguno de ellos, buscaré fuera, conocen demasiado a la empresa, y compiten entre ellos deslealmente. Eso es capitalismo entre iguales._ alguien pasa junto a nosotros con un refresco.
-Que duro, yo vivo con una paga mensual, más lo que me llega por los concursos, pero no cuento con ello ya que no tiene una lógica temporal, pueden pasar diez meses sin caer un céntimo... bueno por las reproducciones si, los derechos dejan algo._ me mira, suelta una sonrisa, creo que es un hombre de pocas palabras, detrás de él el ala de nuestro ave de acero se agita demasiado.
-Pero te conformas, mis empleados son ratas que matan por su queso, ¿qué miras? ¿tengo algo en la cara?_ tengo hambre, el miedo me ataca el estómago.
-Eres muy exigente, no me cuentas todo, pero no es nada, es normal, estas conversaciones de avión tienen esto, te haces amigo ante el miedo, creemos en Dios para aliviar la tensión pero al fin estamos enfermos por salir, sabemos que ésta cabina viaja ahora mismo escasos 930 kilómetros por hora en una franja que ronda entre los siete mil a nueve mil metro de altura. No es nada._sonrío forzado por mi vergüenza ajena.
-Mira, lo siento, pero voy a descansar algo, mañana tengo una reunión con inversionistas asiáticos y tengo que estar despierto porque son muy listos los pequeños saltamontes._ no me deja contestar, miro su espalda y vuelvo a comprobar el ala agitándose demasiado, creo que más que antes... esto no me gusta nada... acaban de anunciar turbulencias... ahora creo en Dios.

Llegaré a mi casa, jugaré con mis dos gatos, París y Leo, luego escribiré algún artículo digital y me leeré toda la correspondencia acumulada, eso me sucede por no llevar mi portátil a las conferencias.

-Perdone señorita, ¿puede traerme una copa de whisky?_ seguro piensa que soy un borracho, discapacitado y lamentable anciano, aunque si lo piensa acierta conmigo, no voy a negarme lo que creo.
-Aquí tiene señor._ pone los hielos con una pinza que brilla con el reflejo de la luz que ilumina mi asiento y piernas, el resto creo que duerme, no sé cómo hacen, son de otro planeta o nacieron con alas, quizás es el efecto de mi falta de movilidad la que me avisa inconscientemente de que no tengo posibilidades, de las escasas que hay para todos, menos aún para mí.
-Gracias señorita._ hace un silencio, no se mueve, con su mano derecha apoya su mano con la pinza, seguro piensa que la turbulencia se agudizará y espera pasarla apoyada, tiene una bandeja en la otra, se está acordando de toda mi familia.
-Señora, y no sea tan formal, que no le pega._ me acabo de quedar con el rostro duro, al final tiene buen humor en medio de una turbulencia y con con un viejo molesto que le pide una copa mientras todos duermen, no salgo de mi asombro. Me pica la barba, me la voy a dejar larga, me da igual, que mis alumnos digan lo que quieran, si llego sano a casa no me afeito por lo menos hasta septiembre.

Que pare, por favor no te muevas más, ¿por qué ponen luces en las alas? es de noche y puedo verla perfectamente, se agita mucho, me da la sensación de que en cualquier momento se va a romper en mil pedazos y el avión va a girar en su eje hasta explotar en medio del desierto o el mar. Que manera de caer, por Dios, protégenos, no hagas nada que pueda dañarnos, somos buenas personas y hacemos el bien... bueno mis libros no son sanos, lo sé pero mis clases con los alumnos son leales a la bondad, intento ser imparcial con esas bolas de hormonas... algún día si me pasé un poco, pero quiero vivir, al menos una temporada más, mi nieta tiene una presentación, es un pase de diez minutos en una obra de teatro y me hace ilusión, moriré tranquilo si la veo sonreír al terminar, luego haz lo que quieras de mi cuerpo... mis libros hablarán con toda esa gente durante muchas décadas, eso espero... que sean extensiones de mi tiempo en la tierra.

domingo, 31 de mayo de 2009

El reloj invertido.

-Los documentos fueron revisados por Clara hace unas horas, no creo que necesite retoques, nos llevó su tiempo recaudar toda la información, pero lo logramos, supongo que estará alegre con todas las nuevas noticias, llevamos con todo esto unos veintitrés meses._ no paraba de repiquetear el bolígrafo mientras lo miraba fijamente analizando cada una de sus palabras, midiendo uno a uno los pensamientos unidos a ellas, en una celda imaginaria abusó de su fuerza mental propinándole una paliza de gritos.
-Pues, estoy conforme, alegre es un estado algo más elevado, y no creo estar a la altura de sus apreciaciones... puedo considerarme... conforme, sí, esa es la palabra que se ajusta, usted supongo que sí estará alegre, ya que completar un trabajo tan laborioso y de un contenido tan suntuoso para su bolsillo no es pequeña empresa, ¿verdad?_ detuvo el movimiento del bolígrafo, su silencio no tuvo otra respuesta, no podía decir nada, tenía dos opciones, contraatacar o eludir, prefirió la segunda ya que no había firma que realmente concluyera su trabajo, pensó en una milésima que no era lo parco y obrero que creía, ni lo bajo e inútil que decía entre sus colegas, estaba asombrado y confuso, el silencio provocó una sonrisa en su cliente, evidenciando su clara disposición por no perder un céntimo.
-¿Qué hora es señor Liebitz?
-Las seis y cuarenta y dos minutos con tres segundos contando... cuatro segundos contando.
-Que lectura exacta del tiempo, no pierde usted ni un segundo, no hacía su visión tan aguda... sepa disculparme pero me asombra.
-Las sorpresas nos destrozan el camino de certidumbre que creamos señor Uriarte, nos hacen reconocer nuestras debilidades antes el miedo penetrante y vil que nos gobierna, el futuro suele ser un miedo paralizante o una motivación involuntaria que determina un nuevo camino fundado en los buenos actos... supongo que sus actos de bondad sembrarán un camino de futuras alegrías más reales que las del propio trabajo profesional, esto solo es un guiño, usted merece algo más._ dijo su cliente con una ironía repleta de unas intensas ganas de hacer añicos su despacho, incluso de quemar todos sus cuadros de honor de la universidad de derecho.
-¿Hegel? ¿Marx? o más bien..._ dijo el doctor en derecho mientras sudaba una nueva gota que recorría su pecho hasta dar con un pliegue de grasa acumulada.
-Liebitz... son mis reflexiones, no hay libros, ni universidad, no hubo sistema educativo en mi infancia, mis padres me enviaron a deshacer mi cuerpo en tareas de agricultura, las bases de este imperio... entre otras... la información vino a mi en forma de luz en medio del esfuerzo ante un calor de mil infiernos trabajando sobre mis pensamientos a plena luz del día. Lamento desilusionarlo pero no hay ideas de otros, son mías, heredadas de la contemplación de la naturaleza y no del artificio asqueroso que lo gobierna aquí mismo día a día._ su bolígrafo dio vueltas veloces en una sincronía perfecta, su estado de ansiedad lo envió a la práctica obligada de no responder y contener todos los insultos y vejaciones que rumiaba por dentro con tanto goce.
-Es un placer tratar con alguien tan inteligente._ devolvió con ironía en un estado involuntario de defensa que no pudo evitar, su genio estaba afectado, ¿cómo un granjero iba a hablarle así?, pensaba en los billetes en su caja fuerte, no había más que dinero en sus símbolos de evocación interna y delirante por momentos.
-No, el placer es mío._ devolvió Liebitz con otra.
-¿Qué hora es?_preguntó Uriarte nuevamente.
-Las seis y cincuenta y un minutos con nueve segundos contando... con diez contando._ se detuvo el movimiento del bolígrafo, los dos esperaban algo del otro, un gesto, una sonrisa que inclinara la balanza a otra tensión menos densa, aunque estaban dispuestos a mantener el estado hasta que el otro lo haga... al final ser cliente le dejaba más opciones a Liebitz que a Uriarte.
-Los documentos están preparados.-cedió su orgullo para terminar con el sudor y beber algo al marcharse el inútil presumido del granjero de pueblo que tenía por cliente, pensaba en la gloria de su posición social y en la de él que lo miraba intrigado y pensativo.-solo tiene que firmar en cada una de las hojas, son treinta y dos folios más tres de conformidad, que es el poder para obrar por su madre.
-Me gustaría detenerme en unas cláusulas que he leído y no termino de enterarme para que son realmente, son solo unos minutos, creo que no será problema señor Uriarte, o ¿sí?
-No, en absoluto, puede seguir todas las cláusulas que crea oportuno, mi mujer sabe que trabajo hasta que el trabajo me deje volver a casa.-dijo riendo sudando el cuelo, el cabello de su nuca comenzó a evidenciar su humedad juntándose despejando la pelada incipiente de Uriarte.
-Muy bien._ dijo Liebitz sin quitar la vista y acercándose para analizar un punto que había marcado en su copia.
-Igual no veo motivos para ser tan detallistas, su madre confía en mi desde hace años, lamento el incidente que la llevó sin remedio al estado en que se encuentra hoy en día, pero ella sabía que los poderes que tengo sobre las acciones y propiedades son en beneficio de la familia...
-Es suficiente para usted, para mi no lo es, defiendo intereses que desconoce señor Uriarte, por favor debe limitarse a esperar, creo que ya he encontrado algunas anomalías que no corresponden entre la copia y el original..._ su camisa estaba empapada en agua debajo de la chaqueta del traje a rayas finas.
-¿Qué hora es señor Liebitz?
-Son las siete y seis minutos con dos... sé que viene con punta su pregunta._ Liebitz apuntó con su anular a Uriarte entrecerrando el ojo izquierdo.
-Es verdad, porque es una curiosidad... nunca lo había visto._ dijo Uriarte tan astuto como pudo, necesita una señal de desvío.
-Lo hago desde que tengo conciencia, es mi manera de leer el mundo._ lo tenía casi apartado.
-No creía que fuera capaz de leer el mundo al revés._creyó lograr un distracción de nervios y confusión.
-Mi reloj invertido puede ser un detalle que no me apartará de sus intenciones, señor Uriarte desde este preciso instante comenzaré todos los procedimientos legales para desempañar los cristales de la justicia y devolver a mi familia cada céntimo que le debe desde la última década hasta este último minuto. Llegaré al fondo de sus transacciones, nos pagará con los intereses que prefirió obviar sin contar las inversiones falsas en los tres bancos con los que interactuaba su mujer, hermano y dos hijos... lo lamento señor Uriarte, ¿sorprendido nuevamente?, se lo he dicho, el camino de la certidumbre se derrumba de un coletazo de gigante de un momento a otro, por eso cuento los segundos con tanta precisión, me gusta saber cuando sucede y apuntarlo... el suyo fue a las siete y once minutos con quince segundos, según mi reloj invertido._ soltó una de las hojas del contrato con la hora apuntada y se dispuso a dejar el despacho con una sonrisa que le iluminó el alma.   

jueves, 21 de mayo de 2009

La orilla del Hidrad


-No doy más, te lo digo de verdad, me duele mucho la cabeza, quiero irme solo a caminar, es una hora tranquila, no quiero que me veas así, no me mires así, ¡no quiero que me mires! ¿te parezco débil, eh? ¡no soy un tigre enjaulado!, no pienso quedarme dando tumbos en la cama... no me mires así, ¿te doy pena? ¿es eso?_voy  a estar mejor junto a la estatua del museo.
-Así lo solucionas todo, en vez de enfrentarte a todo lo que te viene encima, prefieres correr, huir lo más lejos que puedas, si siempre se trata de huir en tus planes. ¡no es así! ¿por qué te miro así?¿crees que es pena? ¡pues te equivocas!... cómo me vuelvas a gritar así juro que no respondo de mí, me tienes en la línea de la puerta, no me provoques, tu furia repentina no puede afectarnos así Jérome, ¡ahora tú no me mires así! te crees tan listo... no muevas un dedo, aquí te quedas, bajas un vino de la bodega y hablamos, pero si esa puerta se abre, te olvidas de mí Jérome, no miento, y no te amenazo, lo digo porque ya sé lo que viene, es siempre lo mismo, pero hoy no, hoy no puedo permitirme ceder ante tus impulsos...¿qué viene luego?... ¡ve a buscar ese vino a la bodega!, si quieres también unos quesos y hablamos... no tienes opción._ está desesperada, la comprendo, estoy furioso, mi alma me golpea y agita la cabeza es que toda mi energía está en el caos existencial del enredo algorítmico... no puedes marcharte Jérome, no lo hagas, marcha Jérome, puedo marchar si quiero, eso es ¡vete!, no hay ningún momento ¿en que no se callen? es que quiero... no quiero... no puedo, no.
-Subiré, en unos minutos vuelvo, traeré queso... ya lo sé, no digas nada, y también dos copas... suelo olvidarme las copas... Dadou no me mires por favor, volveré y hablaremos._ las matemáticas complejas, la inteligencia artificial que estás advirtiendo, ya vendrá tranquilo Jérome, el satélite está en órbita, hay tres estrellas oscilantes que albergarán vida, tranquilo, relájate, no hay tiempo para que las conozcas, no tienes la capacidad de controlar el tiempo, eres un trozo existente, durante mi rugido cósmico, no te apenes, sabes que todo vendrá, lo que ves, ¿por qué enfureces Jérome?... no hables de esto, a otros les costó la vida hace quinientos años... vive Jérome, solo vive, esa mujer te ama, pretende solo eso... amor, no la castigues con tu maldición, es un don solo para quienes te extirparán la conducta, no hay seres inteligentes,  no hay inteligencia divina, no hay pensamientos mágicos religiosos, tampoco hay ciencias... coge ese vino... voy a gritar desde la azotea, quiero que todos puedan... pero no puedo, no hay pruebas, mis experimentos se han terminado, no soy ese... ¡las copas!, el queso, hay uno que... contener la sensación de un océano vibrante en el cuerpo debe ser... los fluidos, es que no me puedo... las copas, el vino, queso y las... perfecto ahora sí, me siento mejor, no me entenderá, todas son patologías, todos son síntomas, estadística y prueba error, la intuición nos evoluciona mas que la lógica, no hay lógica que perpetúe a una especie, contempla todos los errores, todas las manifestaciones del azar, no caigas en el lenguaje externo, parco y lacónico, las sintaxis son obra del sistema de locomoción humana.
-Veo que no te has olvidado nada Jérome, ven aquí, síentate, ¿mejor?_ sus aromas, feromonas, la fricción del aire y las partículas en estado de suspensión... los fluidos... dos tartas a medio cocer en un horno circular y pasajero, cuantas limitaciones pero que placentero.
-No lo sé, siento que no hay cambios, no se modifican... sigo oyendo, es que... no quiero, no puedo... Dadou, no me obligues, no es mi intención lastimarte, sabes quién soy, no creas que todo...
-No busques excusas, cuéntame, ¿qué se siente?
-Es como... similar a... las palomitas cuando estallan..._ no seas tan estúpido Jérome.
-No soy una niña, ¿qué sueñas? es que..._ está exhausta, sus ojos me enseñan que ya no me desea, lo hace por compasión.
-Algún podré construir ese prototipo que tengo en mente._ no podrás, no tienes los elementos.
-¿De qué hablas cariño?, pero nunca me mencionaste un prototipo de nada...¿estás bien?_el vino está algo más frío, en unos once grados Celsius aunque no veo por qué nombrar a la temperatura con su nombre... fue injusto.
-Quiero darte un beso..._ es en diamante en el espacio, no es de este lugar, irradia amor, me ama, ¿por qué me ama? no hago más que enredarme en mi cola, sujetarme con mis cuerdas y ahorcarme con mis sueños... el amor por momentos es tan sutil y básico... tan animal. 

miércoles, 20 de mayo de 2009

El fin de las palabras.


-¿Cuánto va a tardar?, es que no lo aguanto a tu hermano, siempre lo mismo, ¡no puede ser impuntual! ¡hoy no!, no me mires así, yo no soy la culpable, es tu hermano, es el mismo gilipollas de siempre, egoísta y soberbio, tu madre le dio todo, ahora que está metida en el ataúd y bien callada prefiere no venir, para que no escucharnos a nosotros, pero se va a enterar, yo no aguanto más tus silencios, siempre le pones tu carita de perro estúpido. ¿En qué piensas Caleb?, ¡mírame! no todas son sonrisas y abrazos. ¡Tú madre se ha muerto Caleb! ¿me oyes? ¡se ha muerto! y tu hermano no viene a verla... ¿te enteras?_ tengo ganas de golpearle la cara, de verdad, le golpearía su boca para que se hinche y se calle, puede ser tan dura por momentos, nunca lo haría, lo perdería todo por un rasguño, es muy lista, por eso estamos casados. En el taller siempre pienso en que habría sido de mí si hubiera continuado mi viaje, se me cae el cuerpo, tengo mucho sueño, no quiero escuchar lo mismo de siempre, no voy a discutir por dinero con mi hermano, que se lo quede todo.
-Tómate el café, así entramos, están todos esperándonos en la iglesia, tengo algo para contar._ están todos, mi madre es una mujer muy querida por su barrio, envidio toda la gente que ha venido a visitarla en su nuevo viaje.
-No hay nada que decir, tu madre no va a escucharte, a tu hermano tienes que decirle algo, a él sí, maldito egoísta, a ese sí, si tienes lo que tienes que tener le dirás todo lo que tienes que decirle de una vez por todas, ¿me oyes Caleb? John no solo piensa en él._ es curioso, pero el reloj está invertido, tiene en el centro una lata de cerveza, la aguja va en contra del sentido normal y los números igual, invertir las situaciones, controlar el tiempo, es curioso, me encantaría que ese reloj hiciera lo mismo con mi vida, moriría yo en los brazos de mi madre, la ley natural es dolorosa, es solo pasar la posta para perpetuar a una especie débil, limitada y dañina, pero mi madre no es así, nunca tuvo maldad, ni siquiera con los golpes de mi padre.
-Mira, deja ese café por favor, están esperando en la iglesia._ estamos a unos doscientos metros, es un día precioso, uno de esos en los que mi madre se dedica a fregar la ropa con sus manos y a colgarla en el jardín. La iglesia no tiene el lujo habitual, es eso lo que atrapó su alma, la gente es solo bondad, se despiden con sonrisas y abrazos. Mi mujer me intenta dar la mano, ¿por qué haría eso? no funciona así, no somos un vínculo, no somos nada, todos los días en el taller encuentro respuestas... Allan no puede perderme, yo no soy un cabrón como mi padre, ese hijo de puta va a morir hoy, así, sin mediar palabras, luego mi hermano, serán muertes limpias, con sonrisas.
-Y no va a venir, si no viene ¿qué vamos a hacer?_ me pregunta mi mujer muy preocupada y excesivamente disgustada por todo el año que le hizo perder mi madre con su enfermedad, en un punto puedo comprenderla, pero es injusto.
-Cariño, por favor, no me hables, no quiero hablar, no puedo, acaba de morir mi madre, están esperando en la iglesia para que me presente en su nombre y rememore sus actos, no voy a llegar tarde, John puede estar en Venecia, olvídate de él, quizás esté esquiando...
-Pero si le has avisado, no puede ser..._ sigo caminando más rápido, la dejo atrás, me grita, creo que llora, hoy ganaremos todos, solo que no lo sabe.

Me sorprende, es que no me imagino el día de mi muerte, ¿cuánta gente estará sentada mirando mi cuerpo quieto?, la señora Revens, los hijos de Clarence, los hermanos Hiddens. Hay otros que no vi en mi vida, seguro devotos de Dios o amigos de sus amigos. Las flores  tapan al tecladista, es un niño, le acaba de tocar el hombro el padre Holley, se han parado todos y me miran con sus ojos rojos y cansados, parecen tristes, les sonrío, quizás sea el mejor momento de mi vida, están agonizando en sus cuartos, puedo ver como dejan la vida y se unen a ella, allí no podrán ni mirarla, estará protegida... por su Señor protector.

-Buenos días, gracias... por favor no aplaudan, gracias, les agradezco estar aquí hoy honrando la muerte de mi madre... Claire Eccles... una mujer que soportó los golpes de la vida con una entereza envidiable, con la vitalidad de una luz que todo lo iluminaba, estando triste o feliz, una mujer que luchó por los derechos de muchos grupos de exclusión que integró con su tenacidad y protección sin derramar una gota de sangre y odio. Claire Eccles es una mujer, ¡esta mujer! vivió penurias injustas y aberrantes frente a sus hijos, para quienes la igualdad fue su primer mensaje, supo escapar del horror y levantar a este barrio en un grito de unión fraternal, todos aquí somos Eccles, somos hermanos de una mujer colosal de una sonrisa perfecta, con un interior forjado por el pensamiento  y la diversidad cultural, fue un ejemplo para todos nuestros hijos y lo será hasta el día que cierre lo ojos, su nombre estará grabado en cada uno de mis actos, con amor y un respeto unánime... Claire Eccles te despedimos, dejamos que tus sueños se hagan polvo y vuelen sobre nuestros hijos para poder ver el mundo por un segundo como tú lo veías... limpio de impurezas, exclusivamente Blanco... gracias, muchas gracias por estar aquí hoy... ahora celebraremos en nuestra casa... están todos invitados, solo habrá sonrisas y recuerdos gratos... ¡gracias!_ su rostro tiene arrugas que desconocía, nunca la vi detenerse así, incluso hace dos semanas, justo antes de su último desvanecimiento había dibujado un letrero para unos pequeños de la escuela, ¿cómo me veré yo en su mismo descanso?... están acabados, quizás sea impuntual hasta para morir... no es mi problema hoy... las dos pastillas tienen un efecto seguro, no hay nada que pueda detener lo inevitable... merecen dejar de respirar el mismo día que ella... quédate tranquila, no hay nada que me ate a este lugar, tengo un dinero ahorrado, puedo empezar de nuevo, Allan  tendrá una buena educación, este barrio sin tu mediación entrará en guerra en días, caerán los pilares que construiste, tu esfuerzo solo deja lágrimas, no hay nadie que pueda suplirte, y yo estoy cansado, John y el cabrón de tu marido están pagando por todo, tengo el dinero... es mucho, no le faltará de nada, no podré visitarte, es mi despedida, estarás en todos mis pensamientos, en mis recuerdos, nada nos separará, solo es tiempo madre, solo eso... Allan dice que te ama, me lo ha dicho hace unas horas, está el primero en la segunda fila, junto a la señora Parsons, lloran por ti, serás una leyenda en poco tiempo... te amo... adiós.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Café y té.


-La vida es muy larga Jean-Marc deja de una vez todos esos recuerdos, siempre vivimos de la memoria, irrigamos nuevos pensamientos, procesos y acciones mediante la memoria, no es justo, tienes que olvidar lo que hizo tu madre, no te enojes conmigo, somos amigos, te quiero, pero tienes que focalizar en lo que tienes ahora mismo, viene una niña en camino._ le dijo Emma dando un sorbo  a su café con leche.
-Son dos días, son dos días... son dos días la vida, no sé que hacer, es que no la soporto a la mujer que va a tener a mi niña._ la miró a los ojos agitando sus manos sin beber nada de su té verde.
-¿Cómo puedes ser tan desprendido? es una persona... no " esa mujer que va a tener a mi niña ", por favor Jean-Marc no seas tan estúpido ¿quieres?, es que a veces tienes unas salidas tan extrañas que me molestan mucho, puedo entender que ames el teatro, que sea tu modo de expresión, que le quieras contar tu visiones al mundo y que ellos te animen a más... pero esto es la vida real, no hay interpretaciones, ¿ves esa mujer vendiendo café? seguramente quiere hacer lo mismo que tú, en su disciplina, no eres especial, no eres distinto, no eres de otro planeta, eres humano, eres de mi mismo bloque y barrio, eras tan niño como yo y no me cuentes ninguna de tus aventuras mentales, porque son eso, mentales y tuyas.
-¿Por qué te molestas así conmigo?, solo quiero hacer lo que hago bien, mis mensajes son, aunque no lo creas, distintos... no voy a pactar con la vida que me propone el sistema para que todos seamos felices..._ Emma enfurecida le interrumpió, algo nervioso Jean-Marc bebió dos pequeños sorbos del té verde, lo hizo lentamente para tapar completamente a Emma  y oírla, se sintió molesto por tantas palabras juntas y en un lugar tan público como el "Le Doobie´s".
-Tus padres te criaron bajo este sistema, tus abuelos fueron sastres bajo este sistema, padecieron y disfrutaron de este orden que desestimas siempre, ¿acaso duermes en la calle con los desfavorecidos?, quiero que seas realista Jean-Marc, puedes dejar atrás todo el pasado, puedes aislar esos fantasmas en un punto negro de tu mente, olvídalo que ya no eres un niño, pronto tu hija va a nacer, y su madre seguirá siendo ella toda la vida, tendrás que lidiar con eso o hacer lo mismo que todos tus amigos artistas... no es justo, eres buena persona._ Emma se cruzó de brazos, cruzó sus piernas y  miró por unos momentos de silencio el café con leche que le esperaba ansioso, Jean-Marc miró al boulevard Sébastopol dónde los coches y la gente buscaban hacerse un hueco entre la velocidad frenética e interna que los gobernaba, mordió suavemente sus dedos al menos unas treinta veces y rompió la paz de reflexión dolorosa para explicarle sus razones.
-Todos tenemos un propósito en esta vida, el mío es el mensaje que llevo dentro, quizás un mensaje mal escrito y confuso, pero es mi mensaje, el que quiero difundir con todas mis fuerzas, que no logre nada con ello no significa que sea lo que sé que soy y puedo, mi voluntad de poder me hace enorme, pero mi personalidad y la realidad me hacen un hierro más en esta cuidad de muertómatas, no quiero ejercer de padre, no quise tener sexo con esa mujer, no hablé con ella hasta el día de la noticia, y quiero que sepas que mi viaje no es por egoísmo, tampoco es un desprecio a su vida... pero no puedo condenarme en un hecho tan equívoco y malintencionado... esa mujer hizo todo lo que debía para encarcelarme en su visión de la vida, en su visión de la familia... lamentablemente mi niña será fruto de sus intenciones, por eso me voy lejos... y no quiero que me presiones ni tú, ni mi familia, al final siempre te envían para decirme lo que piensan, ellos son burgueses y yo no lo soy, ellos tienen ahora la excusa perfecta... a mi niña nunca le faltarán ni el dinero ni el amor, pero mi presencia, mi existir en París se ha extinguido ayer cuando decidí marcharme de este agujero turístico. Lo lamento Emma, voy a extrañarte, no quiero que me comprendas, ni quiero que me cuentes tus verdades, las comprendo, y no hago oídos sordos pero amiga, yo hoy ya no existo... hoy soy uno de esos fantasmas de los que según tú debo olvidar... Emma olvídame._ se paró en lágrimas secas y abrió la puerta del bar, dobló en el Boulevard y se esfumó entre la gente, Emma reaccionó minutos después cuando ya era tarde, se apoyó contra el hierro caliente del semáforo y tosió de los nervios, supo que era la última vez, la luz verde le indicó a los transeúntes ansiosos que se echen a andar, la empujaron mientras soltó todo su dolor, abrazó el hierro caliente con sus ojos cerrados, pensó que Jean-Marc no le arrebaría al menos su último abrazo, su último calor, sumida en sus pensamientos de su boca brotó... te amo.

viernes, 3 de abril de 2009

Enlace Sen... (un pequeño cuento que escribí hace muchísimo tiempo)

Como cualquier día común en mi vida, me digné a ingerir una taza caliente de un delicioso café colombiano bien intenso para lograr desprender mis pupilas y así comenzar una nueva jornada de cotidianidad. Luego del primer trago caliente fijé la vista en un punto medio de la taza, justamente en el baricentro de la misma, era el café y sus vueltas eternas que me inspiraron. La semejanza a una galaxia y ésta a un universo, comenzaron a remover viejas ideas del cosmos, de pronto un elefante gigante posaba frente a mi sosteniendo la tierra, tortugas volaban a mis laterales, y personajes deíficos danzaban al compás de una música que no distingo entre la anterior.

Nuevas teorías refundaron el pasado de la fisica y la perfección de la acción natural de la borra del café colombiano, estas motivaron aún mas a mi maldita mente.

A diferencia del cuadro lógico y real que mi vista fijaron como concepto de borra de café miles de años en el pasado de mi raza, quizás antes que exista la semilla del café mismo, antes de Colombia. por estos momentos lo único que aborda mis pensamientos es la asociación directa que existe entre el líquido negro amarronado y el universo. Minutos de ausencia espiritual tranquilizan mi alma, en dos segundos capté la esencia que rondaba en forma de nebulosa, era la duda que bien fundada estaba y no podía repetirse sin ser descartada por una teoría verdadera o comprobable. En un microsegundo de conocimientos sin límites, divisé la respuesta a las millones de preguntas sin contestar del inicio, esta misma devenía como una propuesta clara… me invitó a recorrer lo inexplorado por un segundo eterno de mi vida, solo para comprender, para morir pleno, no entendí siquiera lo que dijo o pensó (eso) vi que todo a mi alrededor comenzó a ser otro borrador , como si de un dibujo tratara, con los dedos toqué la realidad y la palpé como una pintura fresca, me ensucié de todos esos colores opacos que fueron parte de mi realidad o tiempo. Los minutos, segundos, las horas fueron dejando de ser la importancia inmediata a mis problemas, despojando toda posibilidad de depresión o de enfermedad terminal, todo fue algo interesante, todo fue Van Goth, Picaso, Pollock, Miró, Rivera, Mondrian, o el mismo Leonardo da Vinci. De improviso la voz o el ente o la nada comenzó a regir nuevamente manteniéndome estático, seguramente para que no altere más la realidad visual, tras unas palabras o sonidos accedí a la propuesta definitiva, nadie pide por mí en estos tiempos, todos prescinden de mis facultades para amar , ¿por qué habría de quedarme?, me parece de total acierto ingresar a la historia del universo o a las verdades inconmensurables de la divinidad. Cerré los ojos luego de despedir el cuadro fresco alterado, el negro profundo ingresó gradualmente a mis retinas inundándolas de un continuo vacío, que sin preguntar se revirtió a un blanco puro o etéreo. La sensación de vacío extremo y a su vez de relleno casi aplastante me sulfuró a los gritos desgarradores, pero no tardé en cavilar lo que sucedía y no tardé en dejar de hacerlo, me abrazó un sentimiento de encierro y una alteración en mi consciente que sabía estar encerrado, me aterró a niveles insospechados pensar solamente en la cantidad de masa pero no en el vacío, mis preguntas surgieron … ¿por qué cuando cierro los ojos no siento el vacío?, esta prueba pareció ser el ingreso a lo prometido, segundos después los matices del azul convergieron de todos los laterales a el punto central de mi visión frontal, luego el rojo y toda su gama, el amarillo con una línea en forma de pincelada terminó con el esplendoroso espectáculo.

… si tuviese que explicar lo que siento ahora en este tiempo sería minimizar al máximo la negatividad en el cuarto cuadrante, ni palabras, ni siquiera pensamientos surgieron del todo que presencié, solo voy a hacer lo que debo, necesito recolectar toda la información posible para contar, para que puedan terminar como yo.

Una nube densa de color azuláceo asomando al violeta claro me rodeó, me cobijó, sentí la pasividad en todo el ser, haces de luz me rozaron cerca de los brazos, los sentí rasgar la superficie de mi dermis, vi de frente las cantidades incalculables de luces , radiación a mi parecer me calentaron la frente pero no me quemó , dejé ese pesar, no me afectó. La seguridad que nació de mi interior como naturaleza viva, relajó mis miembros al estado de levitación, me situó volando en la desmesura de las alas que no tengo, traté de dominarlas creyendo que eran extensiones de mi cuerpo, dejé de insistir y se calmaron como mis intentos, sentí sin alma, sin alas, sin envase, sin nada, no vi, pero entendí las formas y todas sus geometrías, fui materia, en el centro del protón, bien en lo profundo de la materia , fui vacío espectador del todo.

fue …

...fue hermoso, la densidad de todas las estrellas de todos los planetas, de las rocas que me golpearon corriendo tras una más grande., que se dirigió a la tierra “amigable”. Me hinché de sabiduría, fui parte de las estrellas, de los mundos, las lunas, de las ausencias de energía , del egoísmo, de la ausencia del tiempo y el espacio. Una luz muy imponente se encontró en la grilla universal, frente a mi, iluminando mis facciones que no veo pero siento, siento su calor, no me intimidó en lo absoluto, me regaló radiación al extremo, me alimentó de vitalidad inservible pero vitalidad al fin, pude estar muerto y volver a revivir con solo una fracción de lo que recibí. Ilimitados vientos huracanados me despidieron implorando que conozca más allá de mis ojos y mente, que explore y siga camino en el eterno segundo, lo hice y continué.

Testeando poder incrementar la velocidad, divisé una superficie rocosa uniforme, conseguí por el arte del domino que me tiene mal acostumbrado en la vida caer en la punta de un cometa, podría ser Buenos Aires o NYC o el maldito imperio. Viajé a 150.000.000 km según mi memoria en las tardes en que estudiaba a los cuerpos celestes que acompañé como hermanos. No logré discernir si fue realmente la velocidad de el cometa, solo me interesó viajar , saber , entender. En un instante anterior a la desintegración del cuerpo rocoso, salté sin saltar y me alejé todo lo que pude, giré en mi eje y noté la destrucción de un planeta pero no logré ver cual, eran millones de bombas de Hiroshima impactando con todos los desprendimientos que formaban estrellas fugaces, una pintura de destrucción abismal inundó mis ojos que no son ojos en lágrimas secas, saladas pasadas por mar que no eran lágrimas. Armé mis sentires y partí hacia otro destino y en los intentos nuevamente fallidos por conseguir velocidad de cometas me crucé con un desecho espacial, un satélite mal gastado que no soportó la radiación continua del sol y se dirigió fuera de órbita a los confines de la exploración sin dependimientos, sentí una asociación entre el y yo, me despojó de la soledad y tomó con un abrazo la amistad incondicional de este “Ser”, identifiqué su estructura de vida con la mia y lo acompañé en el arte de conocer. Sin hablar me transmitió toda la historia de los sucesos comunes en la galaxia y en el sistema solar que albergó entre otros, mi mundo, relató con una pasión indefinida todos los acontecimientos. Cuadro tras cuadro que generó en mi “mente” se impregnaron luego de cada relato fantástico que absorbió cada neurona frágil, sin tiempo, sin espacio, todos los retuve hasta el final. Una de las historias inextrincables me posicionó como personaje principal. Unos seres de otros planetas fueron juntados en algún tiempo para recorrer como yo el universo en busca de una verdad , pero algún tipo de error en el clasificador de viajeros marcó las vidas comunes de estos diferentes envases que al ver la totalidad, no pudieron asimilarlas,y debido al encierro tan intrínseco como el dominio al que se encontraban sometidos perecieron en la oscuridad brillante del cosmos, tras la fatalidad de su albedrío la masa que dirigía las visitas, comenzó la búsqueda del ser mas preparado para el entendimiento, y me encontró a mí. La enseñanza de morir como creo que lo hago en estos momentos es la gracia divina que atenta contra el común de una vida para llenarla del todo, cobra aun más importancia por ser en mi vida, debido al omnipresente o la diosa, guerrero o dios de turno para poder contar lo único y especial que es esto, por eso lo comparto contigo porque confias en mi. Luego de toda visión de los balances de la especie debí continuar con esto que se me escapó de las manos y es un bien precioso, digno de mi protección. Los colores dejaron de interesarme como belleza y enfoque, toda la concentración posible se derivó al recuerdo , herramienta elemental para relatar mi historia, me encontraba donde nadie, había un mar de estrellas que como semejante al mar de la tierra (cruce vital de la existencia humana y todos sus esquemas vitales) me elevó con solo verlo, este también vital para el buen funcionamiento del universo. Tantas cantidades de estrellas estaban solo para eso para equilibrar la balanza a su medio, solo para ayudar al surgimiento de otras estrellas o planetas con posible vida , así de generosas son las estrellas unas con otras, con obras simples. Tanto esfuerzo de todas, tanta dedicación para la construcción del mismo sistema mas complejo, por amor entre ellas.

Me invadió el sentimiento de la tristeza absoluta como todo aquí que es absoluto, la desesperación del estado me agobió al extremo de la perturbación símil a la del inicio del viaje, y como gota de lluvia mi realidad de pintura se limpió.

Regresé en un suspirar violento a el presente que odio, mis retinas volvieron a entender todo sin pintura y la puerta de la casa se abrió, una señora homónima a mi esposa me hablaba como si me conociese, entró, me dolió la verdad única, deseaba contarle todo, me mataba la inconciencia, las mentes que no desean salir de la verdad manipulada son molestas y repiten todo. Deseéo morir y lo hice, la cuchara en mi mano izquierda cayó por efecto de los 9,81m/seg2, gravedad en esta tierra y generó una velocidad ínfima a la del cometa , los rayos solares y a todo el universo en sí, no aguanté mas la pesadez de un envase orgánico, mi cuerpo se desplomó frente a los ojos de mi supuesta mujer e hijos, vi sus caras, el asombro la instigó junto con el odio, el dolor, la admiración, todo rondó en esa atmósfera y yo morí por mis medios, porque siguí manejando mis energías, porque las quise junto a las estrellas laboriosas.

Ya dejé de volar, caminar, ya no recorro la que hubiese querido,

integro mi verdad a mi interior y con ella la verdad de un mundo, de un grano de sal en un trozo de carne.

El eterno recorrido me extendió a la diversidad, yo me entrego al albedrío de ellas para que puedan hacer una nueva estrella o mundo con nueva vida y con una nueva verdad universal, ya no puedo ser más que una nebulosa viajante... espero volver...

...ojalá resulte en millones de años.